Cartas a Angelina, 

El Amor Olvidado de Diego Rivera: Parte 1, Introduccion

La idea de escribir unas cartas ficticias de Diego Rivera a su primera esposa, la pintora rusa Angelina Beloff, me surgió después de leer el libro “Querido Diego, Te Abraza Quiela” por la clase de literatura femenina y latinoamérica con la profesora Rice. El propósito de tal libro fue reconstruir la mentalidad de desdeñada Angelina Beloff (apodada Quiela) a través de una serie de cartas inventadas, Elena Poniatowska obviamente quería contar la historia de una figura mayormente olvidada por la historia hasta entonces (el libro fue publicado en 1978). Yo encontraba este libro hace dos meses cuando estaba buscando una inspiración para mi proyecto final y esta novela de ficción histórica capturaba mi interés con su formato de diario, su base en eventos y personas reales y su prosa casi eduardiana. Investigando la premisa de la novela y la manera en que fue escrito me di cuenta que podía replicar en miniatura el proceso de investigación que la autora Elena Poniatowska usaba para escribir “Querido Diego”, con la meta de crear una serie de cartas ficticias que correspondan a las cartas ficticias de Poniatowska que forman el contenido de “Querido Diego, te abraza Quiela”.

Antes de hablar de la premisa de mi proyecto creativo por la programa de honores, es necesario contar las historias enredadas de nuestros tres protagonistas: el famosísimo muralista Diego Rivera, la pintora olvidada Angelina Beloff y la autora y periodista mexicana quien quiere explorar el pasado arrinconado de la pareja, la así llamada “princesa roja” Elena Poniatowski. Yo solo hice este proyecto porque me interesaba aprender más sobre la relación muy complicada entre Diego y Quiela y la lógica y métodos de Señora Poniatowski me dieron la idea de escribir estas cartas en el primer lugar. Empezamos con Diego, el autor supuesto de nuestras cartas ficticias. 

La sociedad recuerda a Diego Rivera más por sus innovaciones artísticas y sus obras maestras y menos por sus tendencias como mujeriego y esposo infiel, y si recordamos de tales deleites pensamos en los travailles de Frida Kahlo. Cuando hice mi investigación por este proyecto, la primera cosa que yo notaba fue que las biografías de Diego Rivera hablan de su genio artístico primero y quizás mencionan algo de sus tendencias promiscuas cuando hablan de Frida Kahlo y sus otras tres esposas. Angelina Beloff, su primer amor y esposa de más de 10 años, es quizás nombrada como unas de sus otras esposas. En otras biografías ella no es nombrada.  Un fuente incluso mencionaba que Rivera casaba con alguien no oficialmente en 1909, y que su primer hijo nació en 1915, pero olvida de mencionar que tal persona es Angelina Beloff. 

Si mis meses de estudiar literatura feminista me han ensenado algo, es que la historia está llena de los cuentos de mujeres oprimidas, olvidadas y silenciadas que tuvieron mucha influencia a lo largo de la historia humana, pero ellas solo sirven para notas del pie de pagina en la narrativas finales. Como un historiador novato, esto hecho me parece una gran injusticia que solo podemos remediar si descubrimos y contamos los cuentos de esas multitudes femeninas y desconocidas. 

Considerando el caso de Angelina Beloff, ella negaba de perseguir una carrera halagüeña para casar con Diego, ella dedicaba su vida a él a costa de esta carrera ilustre y una vida independiente. Pero en 1921, diez años después de su boda, Diego la abandonaba en París posguerra a favor de una vida más cómoda en México, sin decirla ni una palabra. Angelina tardaba muchos meses en aprender por el silencio de Diego que ha sido divorciada. Para el resto de su vida, Angelina vivía en la sombra de Diego Rivera emocionalmente y como una figura histórica. Ella nunca vuelve de ser una artista tan prominente como era antes de su matrimonio y al parecer, la historia de Angelina Beloff fue eclipsada por la historia más prominente del hombre quien la rechazó.

El hecho que Angelina Beloff perdió la oportunidad de tener una vida más satisfaciente a los manos de Diego Rivera y además está efectivamente excluida del retrato popular de Diego Rivera probablemente inspiraba Elena Poniatowska escribir su libro de ficción histórica sobre estos melancólicos eventos. Con la excepción prominente de aquel libro, Quiela ha sufrido la peor exclusión póstuma de las esposas de Diego Rivera porque estaba casi completamente excluido de su vida después de su divorcio en 1921 cuando Diego regresó a México para pintar murales después de la revolución mexicana. Esta tragedia de una mujer talentosa obsesionando sobre del hombre que la abandonaba como basura, es un cuento bien retratado en “Querido Diego” y la idea me atraía magnéticamente como un fan de historias desconocidas. 

Antes de todo este alboroto, Angelina Beloff se sentía atraída a Francia por las mismas fuerzas artísticas que el joven Diego. Una pintora rusa y joven, recientemente una huérfana, estaba invitada a estudiar los nuevos movimientos como expresionismo y posimpresionismo personificados por eminencias como Pablo Picasso y Henri Matisse en 1909 por sus profesoras en Rusia. Como una artista de gran talento, trabajaba en el taller del mismo famoso Matisse y enseñaba el arte en las universidades alrededores. Ella conocía Diego Rivera, un estudiante de arte con solo 23 años de edad (en comparación a su edad de 29), quien se pegaba con su personalidad fuerte y encantador. Es notable que a pesar de su apariencia física, Rivera fue capaz de capturar el interés de tantas mujeres- su carisma e intensidad atraía Beloff magnéticamente.  Ellos viajaban por toda Europa juntos y decidieron casarse en 1911 cuando Diego regresaba de un viaje a México. Se instalaron en París, donde vivían por casi 10 años. El desarrollo artístico de Diego allí fue templado por tragedia personal, porque la pareja perdió a su hijo infante en 1917 en una epidemia, un evento traumático que dividió a la pareja emocionalmente. Angelina trataba de confiarse a Diego, pero él rechazó sus avances después de la muerte de su hijo. 

Como Diego admitiría muchos años después, él no fue un buen esposo bueno a Quiela en estos años, incluso antes del divorcio en 1921. Angelina tranquilizaba Diego y le dejó experimentar sus emociones en silencio como quería pero él no tenía interés en ayudarla emocionalmente en cambio. Ese trauma en combinación con las malas condiciones de vida en París y España durante la primera guerra mundial garantizaban el fin del matrimonio, que también fue desafiado por las múltiples aventuras de Diego. En el verano de 1921, se fue a viajar a Italia antes de regresar a México permanentemente sin decir ni una palabra de explicación a ella. 

Elena Poniatowska (también conocida como la princesa roja), una famosa escritora y periodista mexicana le gusta escribir cuentos investigadores relacionados con asuntos sociales y novelas realistas que frecuentemente son obras de ficción histórica. “Querido Diego, Te Abraza Quiela” es una combinación de estos dos estilos y combina su forma investigadora de escribir con un cuento verosímil a la realidad, inspirado por personas y eventos reales. Poniatowska es una escritora feminista y está muy interesada en el papel social de las mujeres. Su primera novela, “Lilus Kikusy”, se trata en la degeneración de una chica curiosa en una ama de casa debido a mucha presión social. Esta obra es bastante similar a la premisa de "Querido Diego", que también se trata de una mujer talentosa quien es negado futuro brillante por una combinación de la sociedad y un hombre machista. Todas sus novelas intentan atraer atención a la situación en que se encuentran las personas más marginalizadas de toda la sociedad y ella probablemente pensó que escribir sobre la esposa olvidada de Diego Rivera sería un buen ejercicio de su filosofía de justicia social. Utilizando unas de cartas reales de Quiela como una plantilla para sus cartas ficticias.

Para mi, los aspectos más interesantes del desarrollo de este libro fueron los aspectos periodísticos y el estilo ficcion historia.  Me gustaba estos aspectos porque corresponden a mi propia concepción de cómo es el arte, algo muy importante cuando quieres hacer un proyecto creativo. Si tengo que definir el arte, lo consideraría como una construcción presentación de la realidad que nos hace pensar sobre la vida, es la transmisión de extrospección o lo que Diego Rivera llamaba “la [transpiración] de la sangre por la superestructura social”. Cuando me dedicaba a este trabajo y empieza buscar fuentes confiables también me impresionaron las innovaciones artísticas de Diego Rivera y empezaba a entenderle un poco mejor como un ser humano. Gracias al tono fatalista de Poniatowska y la poca información que yo sabía del Sr. Rivera, yo interpreté su silencio en respuesta a las cartas de Quiela como un testamento de su falta completa de amor. Pero aprendí más de la filosofía del artista y puedo apreciar los ideales, la energía y el carisma del hombre histórico independientemente de sus fracasos como esposo. 

En el proceso de investigación, encontré una serie de entrevistas con Diego Rivera, conducidas por su hija Ruth, que servía como mi referencia primaria cuando escribía las cartas. Yo podía replicar el tono de su voz literaria e integrar sus frases favoritas utilizando estos, y podía hacerlo más creíble porque creaba un narrativo basado en los eventos reales de su vida entre los años 1921-1922. Con referencia a las personas reales que fueron mencionadas, yo les tomaba de la biografía llamada “La Fabulosa Vida de Diego Rivera” por Bertram Wolfe. Yo creaba una línea tiempo de su vida hasta el punto de 1921 y 1922 y trataba de reconstruir su mentalidad en esa época con la ayuda de este biografía y varios cursos en el internet. Luego, conectaba el hilo de la línea de tiempo de Diego con la de “Querido Diego” y llenaba el cuento con referencias a personas y eventos reales con algunas adiciones poquitas para enriquecer el narrativo. 

Finalmente, para dar a las cartas un aire de autenticidad yo conectaba esta línea de tiempo con la renovación real del museo estudio casa de Diego Rivera y Kahlo Frida e inventaba otra correspondencia de unos conservadores (curadores) y académicos sobre el descubrimiento afortunado de las cartas en una caja anodina. 

En resumen, yo fui atraída a este proyecto por la convergencia de suerte y la visceralidad del narrativo. Cuando decidí hacer este proyecto, inspirado por mí investigaciones superficiales de los métodos de Elena Poniatowska, descubrí un montón de fuentes interesantes en el proceso de preparar la línea de tiempo. Después de encontrar el audio de Diego Rivera, yo tuve mucha inspiración al escribir las cartas y pasé mucho tiempo pensando en maneras de conectar mi narrativa a la realidad. Ha sido un placer hacer este proyecto, no solo porque me gusta crear narrativas realistas que pueden inspirar personas a tomar acción en el mundo real, sino que también me gusta practicar este idioma a un nivel alto y aprender más de sus entresijos. Muchas gracias a todos los que habilitaron este proyecto, espero que pueda refinarlo y usarlo en el futuro. ¿Quién sabe, quizás pueda escribir un libro eventualmente?

 

Parte 2, El Descubrimiento Afortunado

“El arte tiene para el organismo social un papel semejante a la sangre”

-Diego Rivera, Entrevistas con Ruth


Entrada de 13.10.1999 

Al estimado profesor Mantarraya, del Instituto Nacional de las Bellas Artes y Literatura,


Me disculpo profundamente por tener que recurrir a una correspondencia escrita, pero a pesar de que usted prefiere realizar sus negocios en persona, no he tenido mucha oportunidad de salir del museo durante la renovación, seguramente no tengo el tiempo suficiente para viajar al centro de la ciudad antes del fin de semana y no puedo esperar hasta luego. Además, quiero preservar evidencia de nuestra comunicación para la posteridad, Carlos ha pedido copias para una exposicion nueva. Quizás ha escuchado la noticia- ¡hemos encontrado una serie de cartas, grabados y anotaciones nunca antes vistas, escritos por el mismo Rivera! Apenas puedo escribir estas palabras porque mis manos tiemblan tanto por la emoción. 


Como parte de la renovación tuvimos que reemplazar las paredes del sur para abrir el espacio donde se ubicaba la vieja pasarela y tuvimos que mover todos los contenidos de esta exposición. Unos de mis pasantes, un estudiante de UNAM, dejó caer una caja anodina que fue marcada como una posesión de unas de las hijas. Cuando él investigaba la caja dañada, descubrió que había un compartimento escondido dentro de la caja. 


Y así encontrábamos las cartas. Mi primer pensamiento fue castigar al pobre pasante pero decidí que sería más útil enviarlo a ti con las cartas en sus manos. Como el mayor experto del Instituto con referencia a toda relación con Rivera, queríamos que usted leerá los documentos para determinar si son auténticos o no. Parecen que son las respuestas perdidas de Rivera a las cartas que Beloff escribía en los años 1921 y 1922. Si puedes chequear la caligrafía de Diego, esto sería lo mejor. No queremos otros documentos falsos, probablemente recuerdas la situación con el título de propiedad falsa para la casa en Michoacán. No queremos repetir este error- sería increíblemente vergonzoso.


Cuando puedes confirmar la veracidad de las cartas, puedes llamar a la secretaría aqui y aseguraremos de publicar las cartas lo antes posible.


Y por favor, hable con nuestro pasante, él que trae las cartas - me dijo que él es gran aficionado de su trabajo. Además él puede responder a la mayoría de sus preguntas con relación a los documentos. 


Un saludo.


 -Alonso Antonio Jiménez, 

conservador del Museo Casa Estudio de Diego Rivera 

 

Parte 3, Las Excusas

“Como siempre, cuando me alejo de ti, tomo dentro de mi tu mundo y tu vida” 

-Frida Kahlo, hablando de Diego Rivera


Entrada de Augusto, 1921

Cuando visitamos París por primera vez, me dijiste que yo no sabía nada de la cultura parisina. Bueno, ahora siento que conozco demasiado para sentirme cómodo- he visto la mejor que su sociedad y sus círculos artísticos pueden ofrecer. Yo estaba reflexionando sobre mis experiencias en la ciudad durante mi viaje por Italia, como Adam Fischer probablemente te decía, y determinaba que debo casi la mitad de mi estilo a ella- seguramente notaste la influencia de Matisse y el Greco en mis últimos grabados. 


Pero, yo hice mucho más en Italia que reflexionar. Yo se que tuviste el hábito de viajar antes de mi conocerme en Brujas, ¿pero has visto los frescos de Paestum o Ostia? Una mera vista a estas obras enormes puede transportarte a los días del Pan y Orcus- es la escala del fresco que te hace pensar, las dimensiones de la obra coinciden con la estructura del edificio y la variada profundidad de las baldosas le da a uno la impresión de multidimensionalidad. ¿Escribí que debe la mitad de mi estilo a París hasta unos momentos? ¿Puedes imaginar la combinación de las estructuras angulares de Corbusier con unas pinturas enormes en las paredes exteriores? He dicho que prefiero una arquitectura práctica, pero me surgieron miles de posibles combinaciones de arquitectura y pintura después de examinar de cerca los viejos maestros italianos y los frescos de la antigüedad. 


He planeado una excursión con Jose Vasconcelos al sur con el propósito de estudiar la arquitectura de los Maya, específicamente a Yucatán. Un amigo de Vasconcelos ha seleccionado un par de sitios para nuestra visita y estoy emocionado, supuestamente también visitaremos a Tulum. 


Como esperábamos, el país entero arde de fervor revolucionario y esta pasión me ha infeccionado. Esta sobreabundancia de pasión es porque Vasconcelos me contrataba para pintar, porque la revolución necesita dirección moral. Los revolucionarios no faltan de pasión, pero luchan mayormente por ideología individual, la estabilidad del país no les importa tanto. Consecuentemente tenemos un golpe de estado cada dos semanas porque las zapatistas no les caen bien con las villistas y las villistas no les caen bien con las marxistas… es un ciclo de argumentos pedantes y violencia, solo podemos solucionarlo con la creación de una narrativa unificadora para el país entero. Me voy al Yucatán con este mismo propósito, buscaré la historia de México el país unido bajo las vides y entre las ruinas. 


Pero si te conozca, probablemente te preocupas mucho por saber como fue mi viaje y llegada. No me tardaba más que unos días en acostumbrarme a mi patria de nuevo, el viaje transatlántico fue el peor. El mar estaba muy agitado entre Gibraltar y el Mar Sargasso- nunca he sido un marinero extraordinario pero tuve más fortaleza estos días que los otros pasajeros. La mujer holandesa, quien se llama Sra. van Dam, estaba en uno de los camarotes vecinos y vomitaba casi todas las noches, por lo tanto no podía dormir bien hasta que cruzábamos el triángulo de las Bermudas. 


Ya me voy por Yucatán. No debes esperar una respuesta mía hasta finales de diciembre. Hasta entonces.


-Con amor, Diego

 

Parte 4, La Confesion

“ Un hombre es a la mujer lo que el caballo es al hombre, y poco más de decir” 

-Diego Rivera


Entrada de 4 Diciembre, 1921

Decidí no enviar las cartas anteriores. Aun así, esa mujer no deja de enviarme cartas… ha enviado tres cartas en los últimos dos meses, aunque el divorcio ha sido registrado aquí en México. Parece que ella todavía está delirante porque piensa que voy a traerla aquí. Si no fuera por las cartas, yo podría dedicarme completamente a los trabajos que Vasconcelos me trae. El secretario del departamento de educación le gustan los diseños que he trazado y voy a seguir con el proyecto del mural en anfiteatro Simón Bolívar. Es mi hábito pensar en mi trabajo, prefiero pensar en la situación actual en vez de los fantasmas de mi pasado. 


Con la excepción notable de las cartas, esto ha sido un año de escape y respiro, después de tanto trabajo duro en aquel estudio ancho en la gris de París, yo podía descansar y olvidar de la guerra y sus travailles. Cuantos años estaba agachado allá sobre mis pinceles? Siempre quería un mejor estudio y ya lo tengo aquí en México. No hay mejor descanso que sintetizar estilos nuevos, como los frescos de Italia y la albañilería de Tulum. Considerando esto, las excursiones al sur fueron un éxito y consecuentemente tenemos planes para implementar los nuevos diseños en unos edificios gobernantes en México D.F. y Acapulco. 


Y Angelina todavía suena obsesionada conmigo. La escribiría si podría hacerlo sin dar esperanza a ella. Yo se que Angelina interpretaría una respuesta (aún una respuesta negativa) como una validación de todos sus intentos previos y no me dejaría en paz por un año más. Esa última carta describe la preocupación que esas parisinas pretenciosas y el falto de servicios que todavía hay en París.


 Estas son las cosas que quiero olvidar más de todo en el mundo. Aunque si tuviera tiempo suficiente para poder responder a todos los cables que vienen de París, los de Faure y Zeting, no tendría ganas de hacerla. Lo peor es que ella también trata de recordarme del niño. Ese maldito niño… no puedo decir ni su nombre sin recordar de la peste, la escasez del carbón y los gemidos, los gemidos de la muerte. Y Angelina, Angelina siempre quería platicar sobre el pasado y recordarnos de que hemos perdido, esto es porque no puedo aguantarla y ella me recuerda de tal hecho con cada carta que escribe. La tranquilidad que me dio en el pasado se ha convertido en agitación, no me queda nada por allá. ¿Y como voy a mostrar que no puedo comunicarme con ella sin provocar una correspondencia no solicitada? Con la silencia, naturalmente. No me gusta esta conversación conversación desequilibrada pero tampoco veo una alternativa. 


Estoy harto de las ilusiones que llenan París. Las pinturas coloridas e ingenuas de Matisse que retratan el fulgor del París que yo conocía en los días de mi juventud, ya no asemejan la realidad. El París actual… es una ciudad arruinada, todos se aferran con las fumas de las ideologías y las formas de la preguerra. No soy un hombre a quien le gusta hacer predicciones infundadas, pero puede ser que las épocas doradas de Francia yacen en el pasado… parece que los antiguos imperios europeos están dando sus últimos suspiros. ‘L’ancien régime’ tiene que tener en cuenta que la revolución ya ha empezado, en Rusia igual que aquí en México y que los ideales del maestro Marx se están implementando en el nuevo URSS. Me pregunto que Angelina piensa de estos eventos y supongo que es mejor estar con otra mujer, ella nunca sería capaz de entender el espíritu revolucionario como quiero.  


No lo puedes comparar con la animación actual de mi patria, México, que ha renacido con la revolución. Todo el país está vivo no solo con la energía ancestral del Imperio Mexicana pero también con el entusiasmo por un futuro liberado. Quiero pensar más en  olvidar estos días de hambruna y peste, pero no me dejarás escapar de todas estas malas memorias, Quiela. 


Esperaré su próxima carta. Espero que tarde algunas semanas en llegar para darme espacio para respirar.

 

Parte 4, La Despedida

"El componente más importante de cualquier relación es la comunicación, sin ella todo se desmorona." 

-autor desconocido

Entrada de 4 Agosto, 1922

Angelina finalmente ha escuchado de mi matrimonio con Lupe. Estoy aliviado que yo nunca tendría que leer estas cartas de nuevo. Ha pasado un año desde que salí de Francia y estoy completamente ajustada a mi vida aquí. 


He trabajado tanto para obtener un comienzo nuevo, no puedo permitir que esa mujer vendría a México para arruinar todo que he arreglado tan cuidadosamente. Sería mejor que se quedara en París- José Clemente y yo tenemos muchas comisiones para completar este otoño. Las investigaciones de Vasconcelos nos ha mostrado lo grave que es el estado moral de nuestro país y no puedo descansar cuando puedo hacer algo para remediarlo. Interrumpir ese nuevo ritmo de vida que he logrado sería tan mortal para mi arte como una interrupción a mi flujo sanguíneo sería para mí funcionamiento físico. 


Lo que he escrito aquí tiene que ser un esfuerzo suficiente para limpiarme de todas estas memorias. Para renacer como un ser nuevo como los hindúes imaginan, dicen que es necesario deshacernos de las preocupaciones de nuestras vidas pasadas y dejarlas en la tumba. No creo en la reencarnación, pero la metáfora de "Saṃsāra" corresponde a la funcionamiento psicológico real de los seres humanos. Podemos honrar tales memorias pero ya no pertenecen a nosotros. 


Creo que debo guardar estas escrituras en el baúl que traía en mi viaje transatlántico porque me parece como un lugar apropiado, solo sirve para guardar unas cachivaches y unos recuerdos insignificantes. No puedo obligarme destruir las pero tampoco creo que voy a leerlas en mi vida. Entonces, los dejaré en el compartimento secreto. Mañana, me voy por Acapulco.